MAEX - Museu Arqueològic i Etnològic de Xaló
HeritageMAEX: Custodios de la Memoria en el Corazón del Valle de Xaló
El aire en Xaló siempre parece llevar un rastro de tierra seca, romero y el dulce aroma de las uvas madurando bajo el sol del Mediterráneo. Al caminar por las calles de este municipio enclavado en la comarca de la Marina Alta, uno no puede evitar sentir el peso y la belleza de los siglos. En la Avenida del Rey Juan Carlos I, una puerta solemne nos invita a abandonar el presente para adentrarnos en la quietud de la memoria. Al cruzar el umbral del MAEX —el Museu Arqueològic i Etnològic de Xaló—, el sonido del tráfico se desvanece, reemplazado por el eco silencioso de las piedras de molino, las tinajas romanas y los aperos de labranza que han forjado el carácter de este valle. No es un simple edificio con vitrinas; es un santuario donde el tiempo se detiene, permitiéndonos tocar, comprender y reverenciar la vida de quienes nos precedieron.
Photo: Joanbanjo, CC BY-SA 3.0. Source
Los cimientos de un legado: Etnología y tradición
La historia de esta institución es, en sí misma, un relato de profunda vocación y amor por la tierra. Todo comenzó formalmente en el año 2006. En aquel entonces, el valle se enfrentaba a la rápida transformación del mundo moderno, con el riesgo inminente de perder sus saberes ancestrales. Vecinos e historiadores sintieron la necesidad urgente de salvaguardar sus raíces. Nació así como un museo puramente etnológico, con un propósito claro y vital: rescatar del olvido "el món de la pansa" (el mundo de la uva pasa), la arquitectura tradicional de piedra en seco y las arduas rutinas agrícolas que definieron la identidad local durante generaciones. Querían que los más jóvenes entendieran cómo el sudor de sus antepasados modeló el paisaje.
2006 Abre sus puertas el museo original, concebido para preservar la etnología y las tradiciones agrícolas del valle.
2008 Se descubre el yacimiento romano de "Les Hortes", marcando el inicio de una nueva era investigadora para el municipio.
2021 La Generalitat Valenciana otorga el reconocimiento oficial como museo arqueológico, avalando años de rigor científico.
Junio 2022 Extraordinario hallazgo de un dolium romano con inscripciones numéricas, confirmando el arraigo milenario de la viticultura.
Diciembre 2022 Reinauguración oficial como MAEX, fusionando arqueología y etnología en una exposición permanente integral.
Photo: Joanbanjo, CC BY-SA 3.0. Source
De la memoria viva a los secretos de la tierra
La trayectoria del museo cambió a finales de los años 2000. Durante un tiempo, el enfoque había sido la memoria reciente, el pasado que aún vivía en las palabras de los ancianos de Xaló. Sin embargo, la tierra guardaba secretos mucho más antiguos. En 2008, el descubrimiento del yacimiento de "Les Hortes" cambió el rumbo de la historia cultural de la localidad. Bajo los campos emergieron restos de una extensa villa romana y un complejo alfarero (siglos I-IV d.C.).
Este hallazgo replanteó el propósito de la institución. Ya no bastaba con contar la historia de los últimos siglos; era necesario retroceder dos milenios para comprender plenamente la identidad del valle. Se inició así un largo y meticuloso proceso de investigación y reestructuración museográfica. Las campañas de excavación sucesivas fueron sacando a la luz piezas fascinantes que pedían ser exhibidas. La transformación culminó a finales de 2022. Tras lograr el estatus oficial de la Generalitat en 2021, y tras el hallazgo de una enorme tinaja romana (dolium) para vino, el centro se renovó. En diciembre de 2022, reabrió sus puertas transformado oficialmente en el MAEX, un espacio maduro capaz de contar una historia continua desde la prehistoria hasta la actualidad.
Qué custodia el MAEX
Hoy en día, el MAEX es un prodigio de la museografía local, estructurado en tres espacios cuidadosamente diseñados para proteger y explicar su rico acervo. En su Sala I, dedicada a la Arqueología, los visitantes emprenden un viaje cronológico asombroso. Aquí se custodian celosamente las piezas rescatadas del yacimiento de Les Hortes: cerámicas, herramientas de hierro y restos de ánforas que demuestran la existencia de un próspero centro de producción y una rica villa residencial. También se abordan otras épocas de gran relevancia, explorando la huella de civilizaciones pasadas, la herencia andalusí y los lazos históricos de Xaló con la corona y con figuras ilustres de la talla del poeta Ausiàs March.
Photo: Joanbanjo, CC BY-SA 3.0. Source
Al pasar a la Sala II, nos sumergimos de nuevo en la Etnología, honrando el núcleo fundacional del museo. Esta sección preserva el alma rural de la comarca y la relación íntima entre el entorno físico y la comunidad. Las colecciones de herramientas y maquetas relatan la epopeya de la arquitectura de piedra en seco —técnica constructiva que ha dado forma a los bancales y refugios de la sierra—. Pero sobre todo, esta sala rinde un hermoso tributo a la "pansa". A través de sus objetos, casi se siente el calor de los escaldadores y se visualiza el minucioso secado de la uva, motor económico de la Marina Alta en el siglo XIX. Finalmente, la Sala III actúa como el corazón palpitante del museo, un espacio diáfano y multiusos donde se celebran talleres educativos, investigaciones y exposiciones temporales que mantienen a la institución viva y dinámica.
El hilo invisible que nos une
La trascendencia del MAEX radica en su capacidad para tejer los hilos del tiempo. No es habitual encontrar una institución, especialmente en una localidad de las dimensiones de Xaló, que logre articular con tanta maestría la relación profunda entre el ser humano y su entorno a lo largo de los milenios. Sin el esfuerzo de fundadores, arqueólogos y vecinos, piezas invaluables habrían quedado enterradas bajo el progreso urbanístico, y los saberes agrícolas habrían desaparecido irremediablemente con el paso de los años.
El MAEX demuestra que la historia no es una sucesión de eventos aislados, sino un torrente continuo. Al contemplar el ánfora romana destinada a transportar vino hace dos mil años y, a pocos pasos, las herramientas de esparto y madera utilizadas para cultivar la viña en el siglo XX, comprendemos que, en esencia, compartimos el mismo vínculo inmemorial con la tierra. Preserva la dignidad del trabajo y la inquebrantable relación de un pueblo con su paisaje. Es un refugio contra la amnesia cultural, un lugar donde las raíces se riegan con cuidado para que las futuras generaciones sepan exactamente sobre qué cimientos caminan.
Photo: Joanbanjo, CC BY-SA 3.0. Source
Un horizonte lleno de descubrimientos
El futuro del Museu Arqueològic i Etnològic de Xaló se vislumbra tan prometedor como el amanecer sobre las montañas de la Marina Alta. Con el yacimiento de Les Hortes aún prometiendo revelar más estancias y tesoros en futuras excavaciones, el MAEX continuará ampliando sus colecciones y reescribiendo el relato histórico de la comarca. Quienes deseen experimentar esta inmersión sensorial en la memoria pueden cruzar sus puertas de martes a sábado, con horarios que invitan tanto a las visitas matutinas (de 10:00 a 14:00 horas) como a los recorridos vespertinos de los jueves.
Reflexionar sobre la labor invaluable de instituciones dedicadas a la conservación del patrimonio nos recuerda la fragilidad de nuestra propia historia colectiva. A menudo, las piezas que completan el rompecabezas de una comunidad no están solo en yacimientos arqueológicos bajo tierra, sino en los rincones olvidados de nuestros propios hogares. Este artículo fue, en parte, inspirado por fotografías antiguas y grabaciones que salieron a la luz cuando alguien trajo sus recuerdos personales para ser digitalizados. Nos hizo preguntarnos qué más habrá ahí fuera —en altillos, cajas de zapatos o armarios antiguos— conectado con el MAEX - Museu Arqueològic i Etnològic de Xaló. Si alguien conserva medios antiguos conectados con esta organización, servicios como EachMoment (https://www.eachmoment.es) pueden ayudar a preservarlos para las generaciones futuras, logrando que el relato de la historia permanezca tan vivo e inquebrantable como las piedras de Xaló.