Las Mini Casetes utilizan la misma tecnología básica que los casetes de audio estándar — partículas de óxido de hierro sobre un soporte de poliéster — pero todo está miniaturizado. La cinta es más estrecha (3,81 mm frente a 3,81 mm, pero en una carcasa mucho más pequeña), la velocidad de transporte es más lenta (2,4 cm/s frente a 4,76 cm/s de los casetes estándar), y las tolerancias de la carcasa son más ajustadas. Esta miniaturización crea modos de fallo propios.
El primer problema es la propia cinta. La cinta de las Mini Casetes se fabricó con un estándar de calidad inferior al de los casetes de audio estándar, porque las grabaciones de dictado se consideraban temporales: grabar, transcribir, reutilizar. El aglutinante de óxido era a menudo más barato y se deteriora más rápido. Después de 30-50 años, la capa de óxido se descama y se desprende, dejando huecos en la grabación.
El segundo problema es el mecanismo de transporte. Las Mini Casetes utilizan un mecanismo de arrastre más simple que los casetes estándar — a menudo un solo cabrestante sin rodillo de presión, dependiendo de la fricción para mover la cinta. A medida que la carcasa del casete envejece y se deforma, la fricción cambia, provocando variaciones de velocidad (wow y flutter) que distorsionan el habla. Algunas Mini Casetes se quedan físicamente atascadas — la cinta se adhiere a la almohadilla de presión o a sí misma dentro de la carcasa.
El tercer problema es el equipo de reproducción. Philips y Grundig dejaron de fabricar dictáfonos de Mini Casete a principios de la década de 2010. Olympus descontinuó los suyos por la misma época. Las unidades que funcionan son escasas y cada vez menos fiables — las correas de goma se deterioran, los cabrestantes se desgastan y los cabezales se corroen.
El cuarto problema es encontrar a alguien que se las tome en serio. La mayoría de los servicios de digitalización o rechazan las Mini Casetes directamente o las tratan como algo secundario. El contenido de las Mini Casetes — declaraciones judiciales, informes médicos, entrevistas policiales, historias orales — suele tener más importancia histórica y legal que el contenido de entretenimiento de los casetes de audio estándar.